No quiero ser un tipo dependiente,
solo espero llevar mi monedero,
que me encanta la estampa del dinero
y por eso me río de la gente.
Si yo me vuelvo loco de repente
por meter mi venablo en tu avispero
es porque tienes pasta y considero
que está tu mejillón incandescente.
Con esta sudorosa envergadura
piensas que por el capital me vendo
y que un cínico soy o cara dura.
No te preocupes, nena, no me ofendo,
que si ahora me besas con premura,
sin interés mi leche te la expendo.
©José Luis Guillén Lanzas, 11 marzo 2026.
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