LA RUBIA DE LA GORRA
Tan sexy, con su ropa deportiva,
la rubia de la gorra, impresionante,
de bondades presume por delante,
por detrás, de un trasero con cursiva.
A la barra se acerca y me cautiva,
y como el caballero más galante,
el sitio le cedí, justo al instante,
lejos de ella cambié de perspectiva.
Al marcharme de la gasolinera
Área ciento diecisiete, quiso
despedirse de mí y que la viera.
Despeinarla y tumbarla sobre el piso,
que deseo gozarla en primavera,
mientras beso sus labios de improviso.
©José Luis Guillén Lanzas, 8 abril 2026.
No hay comentarios:
Publicar un comentario