martes, 22 de abril de 2014

Sábado Santo en Alameda

He visto una camarera
este sábado pasado
y he quedado alucinado
de tan guapa como era.

Me he fijado en su trasero
en su delgada figura
que camina con soltura
moviendo su cuerpo entero.

Su mirada es peligrosa,
sus ojos exagerados,
y sus labios perfilados
son de caramelo y rosa.

De luz se ilumina el cielo
las noches de Luna llena
al recogerte morena
en una trenza tu pelo.


En Cuevas Bajas, a 23 de Abril del 2014.
Por José Luis Guillén Lanzas.
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domingo, 20 de abril de 2014

Caliente como un volcán

Como la lava de un volcán, caliente.
Salvaje como un río, voluptuosa.
Morena, seductora y poderosa.
Llamarada de fuego incandescente.

Mujer tan encendida y sugerente,
desnuda y bronceada tan fogosa,
plenitud de la selva más hermosa,
como una ola de mar, sobresaliente.

Qué forma de sudar en movimiento,
de chocar piel con piel con alternancia,
de disfrutar a gusto del momento.

No he de perder por tanto la elegancia,
aunque era su trasero de cemento,
su delantera auténtica abundancia.

En Cuevas Bajas, a 21 de Abril del 2014.
Por José Luis Guillén Lanzas.
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